2 de noviembre de 2008




La piel blanca de aquella mujer, que sollozaba al pie de esa calle...
Que todo terminaba quedando en blanco y negro, sin vida, sin razón de ser.
Sola sin nada mas que perder.
Sola sin mas nada que pensar.
harta de tanta toxina dentro de su cuerpo, dolores que jamas pensó sentir.
Interpretando lo que sentía, con su nueva ilucion.
Sabiendo que no iba a funcionar, se le asomaba una nueva lagrima,
no habia nada que pudiera hacer para calmar su angustia.

1 comentario:

Lio dijo...

...lo encontré de casualidad, como casi todo en mi vida jajaja, y la verdad me interezaron mucho tus escritos e imagenes q las acompañan...

en fin, soy de los convencidos de q a este mundo llegamos con el fin de adquirir sabiduría, un eterno aprendizaje... y es tal cual como te lo planteas, por más q sea dificil, y doloroso en muchos casos, elegir a las personas q nos acompañen en el camino puede resultar un dolor de cabeza. Todo se desprende de los sacrificios de la persona, ya sean pequeños o en gran escala, el beneficio llega con el tiempo, no es inmediato... todo esfuerzo lo vale...

te dejo un saludo y un abrazo!